| Daniel |
Posted - 14/12/2025 : 10:18:16 |
Granada ayer volvió a ser una fiesta. Una gran punto de encuentro de Raphaelistas llegados como siempre de toda España y del mundo en general. ¡Allá vamos!

Al mediodía, no podía faltar el almuerzo tradicional entre Raphaelistas...

Y a las 21:30 horas los relojes se detuvieron porque la magia y el poderío salían al escenario para arrebatárselo todo a los espectadores allí congregados.
* VÍDEOS + FOTOS CONCIERTO *
- MI GRAN NOCHE https://www.youtube.com/watch?v=4883bUaCMWo
- DIGAN LO QUE DIGAN https://www.youtube.com/watch?v=oCBH0_M5hU0
- ESTAR ENAMORADO https://www.youtube.com/watch?v=oxMFfXQqK2Q
- EL TAMBORILERO https://www.youtube.com/watch?v=CbdHI8otVZU
- YO SOY AQUÉL https://www.youtube.com/watch?v=3J0VGguW6PU




* NOTICIAS CONCIERTO *
* AHORA GRANADA -------------------------
'Raphaelismo' como elixir para la eterna juventud. A sus 82 años, el artista de Linares renueva en #Granada sus lazos con una música que repasa en superlativo las etapas de una vida intensa.
 La salida de Raphael al escenario recibió una ovación apoteósica.
Acostumbra Raphael a acabar sus conciertos con 'Como yo te amo'. No es solo un himno. Es una declaración de intenciones consciente de que nunca se sabe cuándo puede ser la última vez. Y en esas, quien acude a sus citas, en este caso con Granada, lo hace sabiendo que nadie amará a su tropa tanto como el artista de Linares, un grupo insaciable de seguidores, que abarca desde edades más tempranas a las más veteranas; capaces de entregarse en cuerpo y alma a la voz del cantante, quien a sus 82 años ofrece el elixir para lograr la eterna juventud: el 'Raphaelismo'.
Escuchar a Raphael en directo es algo más que una terapia. Desde que sale al escenario hasta que se va, la sonrisa forma parte de su puesta en escena, en la que no falta el agradecimiento a quienes le ovacionan sin parar, corean su nombre y además sueltan alguna lágrima al rememorar algún momento idílico o triste de sus vidas en las que la música del artista puso la banda sonora.
El Palacio de Deportes de Granada casi se llenó para asistir al reencuentro con Raphael, quien después de sus problemas de salud hace un año, ha regresado a los escenarios este 2025 dispuesto a demostrar que la fuerza de voluntad es parte de la fuerza necesaria para seguir adelante.
Así, tras su aparición estelar con chaqueta de brillantes y la interpretación de 'La noche' como primer aperitivo, se desprendió de la prenda para sentirse más cómodo y recordar que "sigue siendo aquel" por si hay quienes lo hayan olvidado, porque "digan lo que digan" es mucha más la luz que la oscuridad.
El concierto es un retrato perfecto a la vida de Raphael y a quienes le hayan acompañado sus temas. Pero el artista no quiere hacer de rogar a su público, como demostró en todo momento al interpretar ya en el cuarto tema 'Mi gran noche', lo que elevó las ganas de bailar de los asistentes en una cita con sillas en el foso.
Después de los seis primeros temas, el de Linares, de nuevo en su silla de oficina ya clásica en sus conciertos, optó por ‘Amo’ para invitar a los asistentes a ese idilio de quienes lo siguen desde siempre para seguir con ‘Si ni estuvieras tú’, el tema surgido en 1980, que aún embriaga a esas relaciones que son para toda una vida.
Para seguir con su momento íntimo pasó a interpretar “Hablemos del amor”, uno de los temas que en los años 60 conquistaron a miles de seguidores; para enlazar con los sonidos del acordeón y guiarse por ‘Padam,Padam’, la canción que desde el año pasado le acompaña para hacer visible con su voz los ritmos del corazón.
 Las canciones más clásicas no faltaron en el concierto de Raphael.
Canción francesa. Y es que en las casi dos horas de concierto de Raphael hay tiempo también para lo nuevo, como el homenaje a la canción francesa que publicó el año pasado, 'Ayer…aún'. Así, condujo la noche por 'La vida en rosa' o el 'himno al amor', con el acompañamiento del acordeón.
Después pasó al piano con 'Malena' antes de volver a reactivar a su público y adentrarse en el desamor que representan 'Estuve enamorado', tras la que los asistentes se entregaron definitivamente para aclamarlo al grito de "Raphael, Raphael".
'Desde aquel día' y 'Amor mío', como primer aviso de partida, siguieron en el devenir de la noche, en la que 'Cuando tu no estás' fue una representación antagónica de lo que realmente se consigue en sus citas sobre las tablas: renovar la relación perpetua con sus fans.
En su viaje por los años 60 tampoco faltan otros temas como 'Que nadie sepa mi sufrir' al son de una guitarra o 'Gracias a la vida', tras la que la banda volvió a sonar en su totalidad con 'Estar enamorado es', en la que el público le acompañó en los coros.
Una sorpresa antes del cierre. La gran sorpresa de la noche para muchos llegó con la interpretación del Tamborilero. No era para menos, teniendo en cuenta las fechas en las que nos encontramos.
Y a partir de ahí, el principio del fin a su velada con una versión adaptada de 'Ámame', haciendo el amago de su primera despedida. Pero no. Raphael no se va porque siempre estuvo, esta y estará presente.
'En carne viva' y 'Qué sabe nadie' fueron el punto para el que el público lo terminara de llevar en volandas en una ovación cerrada junto a los componentes de su banda, antes del toque final.
En él no faltan, desde hace años, tres estandartes de su carrera: 'Yo soy aquel', 'Escándalo' y 'Como yo te amo'. Y ahí Rafael deja la puerta entreabierta, porque su adiós es más bien un hasta luego.
* MOTRIL DIGITAL -------------------------
Granada: Raphael reafirma su leyenda con un recital de plenitud y carácter.

Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)

El artista de Linares conquista el Palacio Municipal de Deportes con un concierto sólido y emotivo que confirma que su voz y su magnetismo siguen intactos.
Raphael volvió a demostrar en Granada que su nombre sigue ocupando un lugar central en la historia de la música española. El Palacio Municipal de Deportes acogió este sábado un concierto que fue mucho más que una cita con la nostalgia: se convirtió en una afirmación rotunda de vigencia artística y de fortaleza personal. Tras los problemas de salud y las cancelaciones del pasado año, el cantante reapareció ante el público granadino con una energía desbordante y una voz que, lejos de resentirse, volvió a imponerse como el principal hilo conductor de la noche.
El espectáculo comenzó con puntualidad absoluta. A las 21:30 horas, las luces se apagaron y los primeros compases del preludio anunciaron la entrada del artista, recibido con una ovación larga y cálida. Vestido de negro, estilizado y con una presencia escénica que sigue siendo marca de la casa, Raphael abrió la velada con La noche, dando paso a un recorrido por un repertorio que forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Desde los primeros minutos quedó claro que el concierto no iba a girar en torno al recuerdo, sino al presente. Canciones como Yo sigo siendo aquel o Digan lo que digan sonaron como declaraciones de intenciones, reforzadas por la respuesta de un público entregado que acompañó cada verso. El cantante apenas se dirigió a la audiencia a lo largo del recital, manteniendo ese halo de distancia y misterio que siempre ha rodeado su figura, pero cada gesto y cada mirada parecían suficientes para sostener el vínculo emocional con los asistentes.
Uno de los momentos más significativos de la noche llegó con Gracias a la vida, la conocida composición de Violeta Parra, interpretada con una carga emocional evidente. El tema, que invita al balance vital, adquirió un sentido especial en la voz de un artista que ha atravesado varias etapas críticas a lo largo de su trayectoria. En la recta final, Yo soy aquel volvió a provocar una reacción unánime en el recinto, especialmente cuando Raphael subrayó su permanencia sobre los escenarios con una frase espontánea que desató la complicidad del público.
Acompañado por una banda eficaz, aunque siempre en un segundo plano, el protagonismo absoluto recayó en la figura del cantante. Los arreglos musicales cumplieron su función sin eclipsar al intérprete, que apenas utilizó la silla dispuesta en el escenario y se mantuvo la mayor parte del tiempo en pie, proyectando seguridad y control. La voz, especialmente en los registros más potentes, confirmó que los años no han mermado su capacidad vocal.
El concierto también reservó un espacio para el repertorio más intimista y para sus incursiones en otros géneros. El bloque dedicado a la chanson francesa, con referencias a Edith Piaf, aportó uno de los momentos más cuidados a nivel instrumental, con el contrabajo y el acordeón tomando protagonismo. Tampoco faltaron los tangos, donde Raphael volvió a exhibir su faceta más interpretativa, ni las grandes baladas firmadas por Manuel Alejandro, eje fundamental de su cancionero.
La recta final elevó definitivamente la temperatura emocional del recinto. Escándalo puso a prueba el ritmo del público, mientras que Como yo te amo cerró el concierto con una intensidad que dejó al auditorio en pie. Fue una despedida a la altura de una noche que giró, de principio a fin, en torno al amor: el que cantan las canciones y el que el público sigue profesando a un artista que, lejos de retirarse, continúa escribiendo capítulos esenciales de su propia leyenda.
Granada fue testigo de una nueva demostración de fuerza de Raphael, un artista que sigue mirando al escenario con la determinación de quien no concibe la vida lejos de la música. Y el público, consciente de ello, respondió con una ovación que sonó a gratitud y a deseo compartido: que aún quedan muchos conciertos por delante.
Saludos
|
| maricarmenvkas |
Posted - 14/12/2025 : 21:25:00 |
OTRO GRAN CONCIERTO QUE DEJAS AQUI, INMORTALIZADO PARA SIEMPRE !!!!
GRACIAS DANIEL !!!
UN LUJAZO COMO EL MISMO RAPHAEL !!!!
MARICARMEN. |
| Administrador |
Posted - 14/12/2025 : 18:52:28 |
|
Maravillosos reportajes has traido al FORO Dani. Gracias Alicia. |
| alicia |
Posted - 14/12/2025 : 14:29:20 |
RAPHAEL, RESUCITADO EN GRADO SUPERLATIVO
El de Linares aguanta a pie firme dos horas de recital, en la parada de su gira 'Raphaelísimo' en el Palacio de Deportes Raphael solamente hay uno. Es el mismo que lucía facha de querubín en los años 60, hace 60 años. El mismo que empezó a vestir indefectiblemente de negro, sin que nadie le preguntara por qué, mucho tiempo atrás. El mismo que mira a la cámara en sus películas con una seguridad que supieron explotar sus directores, Mario Camus y Vicente Escrivá. Es el mismo chico serio capaz de desfondarse sobre el escenario, dejando atrás un aura que se convierte en adictiva para sus seguidores, capaces de pagar tres cifras para verle de cerca, como ocurrió anoche en el Palacio de Deportes de Granada. Quien escribe, hasta hace pocos años, nunca le había visto en directo. La de ayer fue una ocasión más en un suma y sigue que ya va abultando. ... Helas! Este contenido es exclusivo para suscriptores
José Antonio Muñoz 13.12.2025 https://www.ideal.es/culturas/raphael-resucitado-grado-superlativo-20251214232302-nt.html
|
|
|