El legendario astro español presentó "Mi Gran Noche" el Beacon Theatre de la Gran Manzana.
Autor : EFE| Fecha: 16/05/2013
NUEVA YORK - El recital que Raphael dio en Nueva York resumió, sin quererlo, por qué con 70 años y diez días es capaz de enfervorizar a su público. Con problemas en las pantallas y con un puntual fallo en su micrófono, el de Linares se impuso como la más infalible de las máquinas y el mejor de los instrumentos.
Ante casi tres mil personas llenando hasta la bandera el Beacon Theatre de la Gran Manzana, Raphael demostró que él es el de siempre, el de "la fuerza de los mares", "el del ímpetu del viento".
El que, sin sobornar ni sus manierismos ni su galantería de otra época, puede permitirse el lujo de cantar a capela y con las pantallas apagadas "Para volver a volver" y convertir un problema técnico en el momento más íntimo y especial de "su gran noche".
Desde que fuera elegido la mejor voz europea con 14 años hasta hoy han pasado 56 años en los que no ha dejado de pisar escenarios, pero en los que no ha sucumbido a las magias del gran espectáculo, a los alivios del playback o a los arreglos de la nueva música.
"Mi gran noche" es, precisamente, el título de su gira internacional y, durante casi tres horas, desgranó sus "joyas de la corona", como él las llama, y reivindicó otras piezas menos populares sepultadas entre sus grandes éxitos.
"Cada disco son doce temas. Cuando se terminaban, se agarraban tres para su difusión en radio y que tú cantabas en persona. Las otras nueve se quedaban rezagadas. Yo lo que he hecho es sacarlas de la oscuridad y están teniendo una aceptación tremenda", hablaba con Efe horas antes de su recital.
"Si ha de ser así", ese primer sencillo "rescatado", fue el elegido por el artista para abrir, vestido de negro, con su densidad capilar intacta y su energía a punto, un concierto en el que se enfrentaba a un público dominado por las mujeres latinas de más de cincuenta años, que corearon todas sus canciones y que ya en la segunda canción, "Mi gran noche", comenzaron a vivir todos los temas como si fueran el último.
Cerrando su bloque inicial con la legendaria "Digan lo que digan", ya habló directamente con la platea para agradecer: "En New York he estado tantas veces y siempre me sorprendéis".
Sus aproximaciones al amor iban virando de la entrega incondicional a la incertidumbre sentimental que es "Cuando tenga mil años", a la derrotista "Ella ya me olvidó". De la nostálgica "Desde aquél día" ("la canción más bonita que me han hecho", dijo) a la vengativa, cual ranchera, de "Toco madera".
Todos los estados del ánimo enamorado representados con impecable teatralidad por ese hombre que gritó "sigo siendo aquél, el Raphael de siempre" y que ha pasado sin concesiones a las modas por las mieles del éxito de masas y por la revalorización para ídolos de la modernidad como Enrique Bunbury o cineastas como Álex de la Iglesia o Jonás Trueba.
"La música que hacíamos antes tenía unas melodías impresionantes y se quedaban en el corazón de la gente, por eso tenían un éxito muy duradero, no eran flor de un solo día", decía a Efe. Luego, en el escenario, reconocía: "Cuando era jovencillo solía estar atacado. Ahora salgo a compartir con ustedes, tranquilo", rememorando su primer recital neoyorquino, allá por 1967.
También recordó sobre las tablas de Beacon Theatre al compositor de algunos de sus grandes éxitos, Manuel Alejandro, y también al autor de su canción "más romántica", el inefable José Luis Perales. Así, poco a poco, fue cogiendo carrerilla para un final en el que encadenó "En carne viva", "Escándalo" y "Qué sabe nadie", dejando claro que, pese a su entrega en el escenario, su vida sigue siendo suya.
"En mis grandes canciones, el mensaje siempre tiene nuevas cosas que vas arañando, a las que vas sacando más partido", adelantaba. Y sabiendo que sus cuerdas vocales habían probado ya todos los registros necesarios y mostrado con sobrada eficiencia su flexibilidad, dejó para los bises dos de las canciones más exigentes de su repertorio: "Balada de trompeta" y "Como yo te amo".
Pero para ese público rendido durante ciento ochenta minutos y más de treinta canciones, aún dedicó un último guiño: cantó sin banda "A mí manera", toda una declaración de intenciones.
Cuando las luces se apagaron y se escucharon las notas de "Yo Soy Aquél", la emoción se apoderó de los 4 mil asistentes
MONTERREY, NL.- Raphael y los regios se reencontraron en una gran noche.
El escenario del Auditorio Banamex pareció insuficiente ayer para el desborde de pasión que el "Divo de Linares" imprimió en cada uno de los temas que conformaron su show Mi Gran Noche.
Cuando las luces se apagaron y se escucharon las notas de "Yo Soy Aquél", la emoción se apoderó de los 4 mil asistentes (cifra oficial), que en su mayoría recibieron de pie al artista.
Con su clásico atuendo negro, portando saco, en punto de las 18:15 horas se adueñó del lugar para cantar "Si Ha de Ser Así", su más reciente sencillo.
"Mi Gran Noche", "No Tiene Importancia" y "Los Amantes" fueron hilando la velada en la que el cantante estuvo acompañado por cinco músicos.
"Les quiero decir una cosa antes de continuar", mencionó en su primera interacción con el público.
"Estoy tremendamente feliz de estar de regreso en Monterrey, pero eso ustedes ya lo sabían", dijo mientras voces femeninas le gritaban piropos.
Gritos de "¡Raphael, sabes que te amo!" y "¡Eres mi gran noche!" se escucharon entre canciones mientras apasionadas seguidoras giraban algunas prendas en alto.
Dos escaleras, una pantalla al centro y luces robóticas fueron suficientes para que el artista luciera buena parte de sus más de 50 años de trayectoria, que repasó con "Digan lo que Digan", "Poco a Poco", "Hoy Mejor que Mañana" y "Ella".
"Al día siguiente de estrenarse era ya una canción popular", presumió el español sobre "Provocación" en la que, como es costumbre, bailó de forma sensual.
Antes de interpretar "Cuatro Estrellas", explicó que después de 28 años se reencontró con el compositor Manuel Alejandro, quien escribió el tema.
"Yo tengo muchas canciones que cariñosamente les digo 'las joyas de la corona' porque son joyas musicales que han hecho historia", comentó para ofrecer "Hablemos del Amor", "Estuve Enamorado" y una de las más vitoreadas, "Cuando Tú No Estás".
Con el público de pie, Miguel Rafael Martos Sánchez, nombre real del intérprete, se dio el lujo de dirigir a la audiencia a su antojo aplaudiendo al compás de "Maravilloso Corazón".
Durante el show incluyó un homenaje a Latinoamérica con clásicos como "Adoro", de Armando Manzanero, y "Nostalgias", de Carlos Gardel.
La potencia de su voz no deslució ni un instante e interpretó con maestría "Para Volver a Volver" y "Un Día Más".
El público no fue el único que se desvivió en aplausos, el español también agradeció de la misma manera su fidelidad.
La intensidad que transmitió en cada una de sus melodías y su expresión corporal emocionaron a algunos asistentes hasta las lágrimas.
El inevitable final comenzó a sentirse "En Carne Viva", luego siguieron "Escándalo", "Ámame" y "Qué Sabe Nadie".
Pero aún faltaba uno de sus temas más emblemáticos, "Yo Soy Aquél", que cantó en el Festival de la Canción de Eurovisión en 1966.
"Queridos regiomontanos y regiomontanas: ha sido, como siempre, un placer enorme cantar para ustedes desde los años quién sabe cuando, pero yo les aseguro que el próximo año estaré con ustedes", manifestó antes de abandonar el escenario a las 21:00 horas con "Como Yo Te Amo", que dedicó a su México querido.
Sonriente y muy emocionado por el recibimiento de sus fans poblanos, El Divo de Linares encabezó una gran velada romántica
“Digo que mis canciones son como las joyas de la corona, porque jamás van a pasar de moda y seguro siempre recordarán” Raphael/Cantante.
El Popular - Ángello WOLF – 27 de abril de 2013
Sonriente y muy emocionado por el recibimiento de sus fans poblanos,El Divo de Linares encabezó una gran velada romántica en el auditorio del Complejo Cultural Universitario (CCU) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), donde se apreció una conexión muy especial entre el artista y su público, quienes aplaudieron cada interpretación que con inspiración cumplió Raphael, el cantante español que vivió su temaMi Gran Noche este 2013 en Puebla.
Por cerca de 150 minutos, el artista internacional que llegó vestido de negro, tono que enalteció su elegancia, y con un aire de respeto hacia el público más difícil de México, se ganó el reconocimiento en el escenario y prueba de ello fue la ovación de que fue objeto luego de entonar temas famosos comoCuando tú no estásyNo puedo arrancarte de mí.El artista demostró que cuenta con la misma energía y vitalidad con la cual comenzó su carrera.
“Hoy vengo a presentarles muchas canciones, principalmente de mi compositor fashionista Manuel Alejandro. El año pasado decimos, después de 28 años, trabajar juntos y esto fue el rencuentro nuestro con temas bellísimos”, expresó el cantante quien agradecía al público que de pie le ovacionaba. Y al proseguir, dijo: “Digo que mis canciones son como las joyas de la corona, porque jamás van a pasar de moda y seguro siempre recordarán”.
Dando cuenta de que aún conserva la calidad vocal que lo encumbró, Raphaelreconquisto a sus admiradoras que no olvidan su peculiar manera de interpretar la canción tituladaMaravilloso corazón, con ese aire bohemio y la fortaleza que le caracteriza desde hace ya 52 años, cuando inicio su proyección como artista que ha recorrido diferentes países de Latinoamérica, así como de Europa y que ahora los poblanos disfrutaron en concierto.
Con los temasDespertar al amoryProvocacióndemostró a los poblanos, hombres y mujeres por igual, que posee la potente voz que lo llevó al éxito. En el escenario aprovechó la acústica idónea del auditorio del Complejo Cultural Universitario, el mismo que han elogiado otros artistas que han llegado a dicho recinto de la BUAP, donde Raphael no dejó de lado su temaPara volver a volver.
Los piropos no faltaron durante su presentación, lo cual correspondió el español con más temas románticos comoÁmameyQue sabe nadie,antes de proseguir con su versión de las cancionesAdoroyNostalgias,lo cual no fue motivo para que audaz, pícaro y atrevido, entonaraEscándalo, tema con el que buscó contagiar al público con esa chispa alegre que conserva el también llamadoDivo de Linares.
Antes de despedirse dedicó a sus admiradoras la canciónComo yo te amo, misma que logró emocionar a la audiencia que se maravilló por un show de talla mundial, donde con músicos en vivo, Raphael demostró ser el mismo artista jovial, carismático y enamorado que le canta al amor con dedicación, como lo demostró con el temaYo soy aquel, ganándose los aplausos del público poblano en quienes dejó huella con su concierto.
Era su gran noche, el estreno de su nueva gira recordatorio de sus más de cincuenta años de carrera, y por eso desde la primera nota que entono ante las más de 9.000 personas que lo acompañaron, Raphael quiso dejarlo claro y se entregó como si los años no pasarán por sus huesos.
Y es que, pese a sus 69 años, el "Ruiseñor de Linares" no ha perdido ni un ápice de su poder conquistador, ni de su voz penetrante, ni de la energía que lo ha acompañado por los escenarios de medio mundo desde que llegara a ellos en los años 60 para quedarse.
Vestido con un traje negro con solapas de raso, chaleco y corbata negra de lunares blancos, el artista comenzó en el Auditorio Nacional de la capital mexicana su gira "Mi Gran Noche Tour", un concierto en el que repasó muchos de los grandes temas que lo encumbraron, así como a otros que pasaron más desapercibidos en su época.
Comenzó la noche con "Si ha de ser así" y como segundo tema eligió el que da título a la gira y a su nuevo disco, "Mi gran noche", un trabajo que acaba de presentar en el que aparecen 14 de sus viejos temas con un toque nuevo, con arreglos a "lo Big Band".
"¿Pueden creerme que para mí una vez más estar en México es muy importante? Me acuerdo del 67, 68, 69... Una maravilla estar de nuevo aquí con ustedes", dijo el artista saludando a un público que no paró de animarlo y piropearlo.
Un público predominantemente femenino y mayor de 50 años, esas mujeres que en los años 60 y 70 enloquecían con esos movimientos de caderas que continúa dominando y que siguen despertando pasiones.
Y es que México para Raphael significa mucho, contó, pues es uno de los países en los que desembarcó en sus comienzos, que le abrieron la puerta para ser conocido mundialmente. Sus visitas periódicas han hecho que el público sea fiel a sus gestos teatreros y a sus movimientos de divo eterno.
"Esto es como un milagro, 52 años viendo esto todos los días. No tengo palabras que decirles, para mí hay un antes y un después de México", dijo emocionado.
Acompañado por una banda de solo cinco músicos y bajo un escenario sencillo, poco artificioso, con solo una escalera, una mesa y dos sillas como decorado, aquel que recibiera el disco de uranio por sobrepasar los 50 millones de álbumes vendidos a nivel mundial interpretó temas como "No tiene importancia" o "Los amantes".
Sonaron tanto temas populares como "Provocación" o "Maravilloso corazón" como canciones que "teníamos grabadas hace tiempo y los grandes éxitos se las comen y las dejan en la oscuridad y aquí estoy yo para sacarlas a la luz", dijo Raphael antes de cantar "Poco a Poco".
También hubo temas de su anterior álbum en el que hizo un homenaje al compositor Manuel Alejandro, como "Cuatro estrellas" y otras a las que calificó de "históricas" como "Hablemos del amor", canción con la que compitió en el Festival de Eurovisión de 1966.
Un joven Raphael, con cara de niño y vestido de payaso se asomó por las pantallas para enfrentarse con el actual y su vigor intacto, pese a las arrugas y las enfermedades pasadas, para cantar "Payaso".
Sonó también su canción "más especial", esa que aseguró no puede dejar de cantar nunca y cantará hasta el final, "Desde aquel día".
Quiso dejar para el final sus temas más pedidos a gritos por el público, "Como yo te amo", tras el que se despegó un cartel de agradecimiento a este país y con el que se despidió, tras más de dos horas de concierto.
Pero los gritos y aplausos del público lo hicieron volver y entregar más, su "Yo soy aquel", tras el que continúo sus reverencias ante unos espectadores que nunca lo han abandonado.
La capital mexicana ha sido el arranque de esta gira que continúa por otras cinco ciudades de la República y que luego se trasladará a Estados Unidos y Canadá, para seguir después por España y continuar intentando despertar recuerdos de juventud.
El artista comienza su nueva gira mundial los próximos 13 y 14 de abril en el Auditorio Nacional de Ciudad de México
Tras el rotundo éxito de su última gira ‘El Reencuentro’ con la que ofreció más de 95 conciertos alrededor del mundo, Raphael vuelve con más fuerza que nunca y con un espectáculo completamente renovado: ‘Mi gran noche’. La nueva gira, que lleva como nombre uno de sus grandes éxitos, comenzará el 13 y 14 de abril en el Auditorio Nacional de México D.F.
En este nuevo espectáculo el artista estará acompañado de su banda al completo, con la que visitará en primer lugar México para después recorrer EEUU con un repertorio único en el que repasará sus canciones más emblemáticas. Próximamente se anunciarán nuevas fechas por más países.
El original afiche de gira del tour ‘Mi gran noche’ es una réplica actual de un cartel de 1968 en el que se anunciaba el concierto de Raphael en el Palladium de Londres.
TOUR 'MI GRAN NOCHE'
México:
13 Abril - Auditorio Nacional – México DF
14 Abril – Auditorio Nacional – México DF
26 Abril – Auditorio Telmex – Guadalajara
28 Abril – Auditorio Banamex - Monterrey
Estados Unidos:
08 Mayo – Civic Center Auditorium – Mcallen, Texas
10 Mayo – Arena Theater – Houston, Texas
11 Mayo – Majestic Theater – Dallas, Texas
15 Mayo – Beacon Theater – New York
17 Mayo – Fillmore Teather – Miami
19 Mayo – Coliseo de Puerto Rico – San Juan, Puerto Rico
26 Mayo – Nokia Theater – Los Ángeles
PODEIS VER MAS INFORMACION DE ESTOS CONCIERTOS EN ESTE ENLACE : Tour "Mi Gran Noche"