Fortalecer la comunicación familiar es una prioridad para que padres e hijos convivan en armonía de tal manera que se puedan transmitir conocimientos, valores y experiencias con la calidez y la sabiduría que otorga el vivir cotidiano a lo que Vigotzky llama aprendizaje social.
Ocupados por educar, en el amplio sentido de la palabra que comprende entre otras cosas sacar de dentro todas aquellas capacidades y dones del ser humano, recrearse con las cualidades que tiene la fortuna de poseer y compartir una persona como el gran artista Raphael son los elementos idóneos que la cultura contemporánea provee a la sociedad.
Una de las necesidades de los individuos, es la socialización y el sentido gregario en el que se convive con las diferentes generaciones en este caso específico del Divo de Linares que inició su carrera en los años 60 y hasta la presente fecha demuestra estar vigente en la memoria y el gusto del público en donde se pudo constatar la relación en común de tres generaciones, del disfrute del arte del canto con acompañamiento y sin él solo a capela de este "artista".
El espectáculo que presentó en la Ciudad de México en días pasados, inicio puntualmente, los asistentes, además, de pagar voluntariamente acudieron con disposición, alegría e interés elementos que se conjugan en todo aprendizaje.
El cantante Raphael, inició su actuación a lo que el público respondió con expresiones de -te amo Raphael- se ponen de pie y lo ovacionan constantemente, cantan al unísono, se emocionan y se ven rodar lagrimas, ante la interpretación magistral de sus canciones a las que llama "las joyas de la corona" sus grandes éxitos de más de cincuenta años.
Se sabe que este ser humano cuenta con una vida personal y profesional exitosa es evidente que el canto es su vida y su pasión.
Se admira su personalidad, su disciplina, su entrega, su canto, su larga trayectoria, el esmero y total respeto al público de ayer, hoy y siempre, recordemos que el ejemplo avasalla y este maravilloso ser humano es un gran ejemplo de vida y de arte.
Como los consagrados, su relación con el público es familiar, cálida y afectuosa no necesita de parafernalia, ni juegos pirotécnicos, ni danzantes, ni alarde de tecnología, ni lenguaje en doble sentido o soez, mucho menos de "poca ropa".
Los asistentes: personas de la tercera edad, adultos y jóvenes comparten el momento mágico en el que se convierte la actuación de este personaje que, además, trae al momento tangos que entonó otro estupendo cantante argentino, Carlos Gardel del que se dice que cada día canta mejor gracias a la tecnología.
El privilegio de disfrutar en vivo a Raphael eslabona a más de tres generaciones que tienen en común una riqueza cultural que propicia la cohesión familiar y da sentido de pertenencia como bien cultural contemporáneo tan necesario pero tan escaso en este tiempo.
Se consideró una responsabilidad del estado que genere políticas sociales y culturales que nutran y enriquezcan a la población consolidando la unión familiar; aquí se tiene un ejemplo de se puede lograr con éxito y un impacto social que no deja lugar a dudas.
La tarea para la reflexión de los que aspiran a ser artistas y quedarse en el gusto y la memoria del público es que se eduquen, se preparen constantemente, se disciplinen en su vida personal y profesional, que con afán de aprender, tomen en cuenta lo que es el arte que puede y debe ser para todo público con respeto.
La educación, la unión familiar y la cultura son pilares de la sociedad.
Guadalajara, Jalisco.- Caos vial en las inmediaciones del Teatro Diana anticipaba el rotundo éxito del concierto que ofreció el "Divo de Linares", Raphael, aunado a estacionamientos llenos y largas filas. Un inmueble abarrotado para recibir a una de las figuras más grandes de todos los tiempos en la escena musical internacional.
Rafael, llevó a sus papás, Jorge y Laura, quienes lo nombraron así en honor a su ídolo, la canción "Yo soy aquel" los enamoró y ya tienen 40 años de casados, estas y otras historias más se reunieron para disfrutar de poco más de dos horas de concierto
El público, en su mayoría adultos mayores, algunos jóvenes y hasta niños, empezaron a ingresar al inmueble. En el escenario, escalinatas en forma de media luna, una alta tarima, un piano negro, un radio antiguo, un par de sillas, una pantalla y micrófonos.
A las 8:35 el sonido anunció que faltaban tres minutos para iniciar y el público lanzó un grito de aprobación. Puntual a la cita, Raphael apareció, ataviado totalmente en negro, mientras salían las primeras fotografías de los inicios del español en la pantalla, el público se puso de pie antes de que cantara, para darle la bienvenida.
A capela cantó "Yo sigo siendo aquel" y cambió la letra al señalar "despierta Raphael que en Guadalajara estás", con lo que los tapatíos le correspondieron gritando. Siguió "Mi gran noche" que el público le ayudó a cantar y además, apoyó con aplausos. Después siguió "Digan lo que digan", el intérprete se despojó de su saco. "Es un verdadero placer estar de nuevo acá, en México, en Guadalajara, cantando con la misma ilusión de siempre, porque esa no se acaba".
Un par de canciones de sus inicios, con bastante ritmo, para después platicarle al público que está feliz del reencuentro con su compositor fetiche, Manuel Alejandro, "luego de 28 largos años de no trabajar juntos", dijo. Continuó el recital con "Cupido" regalando algunos pasos de baile, "A pesar de todo" y "Ella ya me olvidó", momento en el que cantó sin micrófono, escuchándose su perfecta voz, el público se puso de pie y le aplaudió, rindiéndose a su interpretación. Entre las asistentes mujeres soltaron piropos como "Raphael, papacito" y enviándole besos durante su interpretación.
El público empezó con las bromas, solicitando ciertas canciones, entre ellas "A mi manera". Raphael volvió a comentar con su público, que a continuación interpretaría las "Joyas de la corona", como "Hablemos del amor" mientras los asistentes seguían entregados, cautivados, fascinados.
"Estuve enamorado", dio antesala a "Laura", una de las más coreadas y "Desde aquel día", con lo que el recital aumentó de emotividad, al empezar a cantar en efecto, sus más preciadas joyas musicales.
Así continuó el concierto con temas como "En carne viva", "Ahora", "Como yo te amo", "Escándalo", "Estar enamorado", "Infinito", "Llorona", "Que sabe nadie", "Yo soy aquel", "Toco madera" y canciones de su nueva producción, "Reencuentro".
El respetable se puso de pie en repetidas ocasiones, gesto que agradeció el Divo con más aplausos, alzando la mano a la parte alta del teatro y llevándose la mano al corazón. Agradeció la asistencia y refrendó su cariño por el público tapatío, despidiéndose y superando todas las expectativas.
Ciudad de México.- El Auditorio Nacional, ese coloso que siempre luce hermoso, bello, esta vez estuvo más vivo que nunca porque en sus entrañas hubo mucha pasión. La combinación Raphael, Manuel Alejandro y piano, fueron los ingredientes ¡maestros! para una noche plena de amor, inolvidables canciones, emociones desbordadas y corazones agitados.
20:30 horas. Aparece en el colorido escenario un Raphael tan delgado como extraordinario, para ofrecer un recital de alarido, de muchos alaridos.
"Un placer estar de nuevo en casa, en México. Esta actuación está dedicada al compositor Manuel Alejandro con el que vuelvo a trabajar después de 28 años y que es el fetiche mío", anunció.
El piano sonó y el cantante empezó a ser, y hacer, como solo él sabe ser y como solo él puede hacer... Digan lo que Digan, Yo Sigo Siendo Aquel y Mi Gran Noche fueron suficientes para comprobar su ¡genio y figura!
Los tempraneros aplausos y los gritos de ¡eres un rey!, ¡te amo Raphael! interrumpían una y otra vez las sublimes interpretaciones del artista, que embelesado en su propio arte, continuaba elevándose como un gigante. Y vino el hermoso tema Cupido -con tus flechas me has herido-. Las enormes pantallas mostraban el rostro "afligido" de Raphael con todo su dramatismo interpretativo. Los aplausos eran ya, ensordecedores.
"Recordemos mis inicios, cuando tenía yo 15 años, porque alguna vez tuve esa edad", comentó a modo de broma, seguro de que su público necesitaba un respiro, un relax antes de volver a gozar y ¡sufrir! con sus "canciones serias".
Ella ya me Olvidó, La Noche, Inmensidad, Balada Triste y Tú Volverás. ¡Wow! El majo realizaba sus famosos y espectaculares pasitos y giros, sus dramáticas salidas del escenario, sus triunfales regresos. Los ¡bravos! eran ya de "cajón".
Pero eso apenas empezaba. Raphael ya era Raphael, ya se encontraba en "su mundo", en su gloria y alardeaba cantando ¡sin micrófono! La gente en éxtasis le gritaba ¡qué grande eres, "Rafa"!
"Soy afortunado -contestó-, po que poseo las joyas de la corona y ¡tengo tantas!". Y se refería a esos temas que iban a "causar estragos" en el alma, en el corazón, en los recuerdos del público, enchinándoles la piel hasta dejarla ¡vieja!
Cuando tú no Estás, Como yo te amo, Estuve Enamorado, Hablemos del Amor, con esta dosis de romance y emoción, ¡ya era suficiente! Pero no, había más, mucho más, ¡uff!... La gente ya estaba de pie.
Desde Aquel Día (que para él es la joya más bella), Eso que Llaman Amor, ¡uyuyuy! Un día más, Pobre Payaso, Somos, Adoro, Maravilloso Corazón -"mi compañero en los momentos de la vida"-, sus estrenos Cuando Estamos Enfadados y Mi Verdad, provocaron que el Auditorio y los que estaban dentro se derritieran, se entregaran al Divo de Linares...
* ¡Raphael era Raphael!
Si estando ahí casi solito, sin orquesta, sin los violines que lloran junto a él, sin los metales que obligan el suspiro, sin el acompañamiento de coros; si sólo se "cobijó" con la excelencia del piano y "mató" a su público, es porque es Raphael; el grande, el enorme, el de la sonrisa franca, el del emotivo canto, el de la cara de niño pillete y el creador de emociones incontrolables, porque su público rió, disfrutó, gozó y ¡lloró!, vaya que lloró cuando él cantando les dijo que "tengo el corazón en carne viva, estoy desconcertado, no sé dar ni un paso". ¡Qué bárbaro! Con esa canción, En Carne Viva, taladró hasta la médula. ¡Qué grande eres Raphael!
El Auditorio lleno no quería que su artista, "su" Raphael se fuera. Gloria Trevi entre la gente lo ovacionaba. Porque eran muchas las generaciones que lo vitoreaban y lo gozaban. Jóvenes, hombres maduros, elegantes abuelitas y chicas guapas le "suplicaban" ¡no te vayas!... Brilló el gusto "mazoquista" de ese público que lleva más de cincuenta años amando, sintiendo, adorando y sufriendo con él. Y el cantante lo sabe porque fueron más de dos horas de arte genuino y espectacular, de una correspondida entrega entre el que ofrecía y el que recibía, la entrega de los amigos que se conocen desde hace tanto tiempo: Raphael y su público, el señorío de un cantante y la idolatria de su gente.
IMPACTO, 24 de febrero – 2012 - Autor: Carmen Sánchez
El cantante español inicia en el Auditorio Nacional su gira mundial 'Lo mejor de mi vida' y anuncia trilogía de discos con Manuel Alejandro
Raphael no piensa en el retiro artístico y tiene agenda llena para este 2012.
Raphael pisa este viernes el Auditorio Nacional , donde inicia una gira internacional que prueba su vigencia y antes de este concierto, adelantó el nombre de los temas de su disco " El reencuentro" con Manuel Alejandro, entre ellos 'El sexo sentido'.
"Es una letra en forma no vulgar. Usted se puede imaginar lo que quiera", dijo el Divo de Linares a la reportera que le preguntó sobre esta canción y quien reviró: "¿Y a usted cómo le ha ido en el sexo?", él contestó tranquilo "me ha ido muy bien, muy padre".
Así, en ese tono relajado y jovial estuvo Raphael con los medios de comunicación y sí, se veía como una "chaval", con pantalón de mezclilla, camisa gris y una chamarra de algodón marca GAP y con esa convicción del artista que es, confirmó que sigue siendo aquel.
"En México comienzo una serie de conciertos, con las canciones más importantes, muchas de Manuel Alejandro, con quien me he reecontrado y en el mes de marzo estaremos lanzando el nuevo disco que hicimos juntos", destacó el artista hispano.
Comentó que "no tiene nada que ver" que se presente la misma noche que Luis Miguel y en estos conciertos que ofrecerá, primero en el Coloso de Reforma, este 24 y 25 de febrero y posteriormente en el interior del país, estará acompañado solamente de un piano, "porque así puedo acomodar mi voz como quiera y ser más...Raphael".
Aunque en algunas entrevistas ya había dado su opinión sobre el anunciado retiro de Vicente Fernández, el intérprete de 'En carne viva' señaló: "No se puede retirar, es la voz de este país".
Y en su caso, no hay una fecha para dejar los escenarios, porque tiene muchas presentaciones por cumplir. Por el momento estará en México un mes entero, con alrededor de 20 conciertos, en el interior del país, donde le gusta estar porque prueba el cariño de la gente, después regresará a España a presentar su próximo disco,
También irá a Rusia a realizar una extensa gira. Acerca de su reciente material discográfico con canciones de Manuel Alejandro. Raphael consideró que "ha quedado impresionante, esas melodías son las joyas de la corona" y esta producción será la primera de una trilogía que planea con el músico hispano.
"Y no se si deba, pero les voy a adelantar algunos nombres, como 'El sexo sentido', 'Eso que llaman amor' y 'Enfadado', que tiene una gran vibración•, agregó que tenía 28 años de no trabajar con su compatriota al que catalogó como "mi compositor fetiche".
En cuanto a México, se le interrogó al Divo, como siente al país: "Muy bonito siempre. El impacto que recibí la primera vez que vine, es el mismo que tengo siempre. Es una suerte que al pasar de los años, tenga una sensación de ser respetado y apoyado".
Raphael dio su opinión sobre la gente que lo caracteriza en el programa 'Parodiando' del Canal de las Estrellas: "Yo siempre he tenido la teoría de que sólo se imita lo que se admira mucho y por ese lado estoy tranquilo".
El Divo de Linares, que realiza su tour' Lo mejor de mi vida', no tuvo empacho en decir que lo más optimo en su existencia es su carrera artística. Lo personal lo reserva a la vida familiar y sobre la salud, manifestó que va muy bien a nueve años del cáncer de hígado: "¡Yo estoy bárbaro, que ni me lo creo!", finalizó.
Miguel Rafael Martos Sánchez, conocido artísticamente como Raphael, iniciará su próxima gira nacional en Zamora, donde actuará el 30 de marzo en la presentación de su nuevo disco 'Raphael. Lo mejor de mi vida'.
Así lo confirmaron desde el Ayuntamiento de Zamora capital, donde explicaron que el recital será el 30 de marzo en el pabellón municipal Ángel Nieto con un aforo de 3.000 personas, y comenzará a las 21.00 horas, con más de dos horas de espectáculo.
Raphael y su nuevo disco, en el que repasa sus 50 años sobre los escenarios con un espectáculo de piano y voz, comienza el 24 de febrero una gira en Sudamérica, y en su vuelta a España su primera parada será en Zamora.